Observatorio Macroscópico virtual; biodiversidad terrestre

La creación de un “observatorio macroscópico” virtual de la biodiversidad terrestre, fue anunciada en la primera Conferencia Biósfera Electrónica, a principio de mes en Londres. 500 biólogos e informáticos de 50 países se reunieron y fueron testigos del anuncio que significará la posibilidad de describir, analizar y modelar el medio ambiente de forma virtual.

El director ejecutivo de la Enciclopedia de la Vida del Smithsonian Institute de Washington, James Edwards, hablo sobre como en poco tiempo las observaciones de ciudadanos sensatos con el medio ambiente harán posible estudiar la biodiversidad a nivel planetario creando un observatorio virtual con relevancia histórica.
Según Joaquín Giménez, investigador del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); México con su Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO;) y su trabajo para unir informática y biodiversidad, es un lugar privilegiado, tanto por acopiar datos e informaciones en bases de datos integrándolas con información geo-espacial desde hace una década ya, como a través de ‘registros de biodiversidad’ en donde se trabaja con la participación de la ciudadanía como parte importante para la recolección de estos registros.

Edwards se extendió: a través entonces del observatorio macroscópico (OM), se podrá disponer por parte de quien este interesado (mas allá de ser científico o no), de un poderoso instrumento para hacer un mapa de la biodiversidad, monitorear el cambio climático y la conservación de las especies. Y posteriormente simplificó la idea de esta forma: “Será tan simple como enviar la foto de un insecto que apareció en la zona donde nunca se lo vio antes, por ejemplo, tomada y enviada con el teléfono portátil si no hay otra forma¨. A través de programas informáticos y de Internet todo el mundo estará habilitado a enviar a OM las fotos o imágenes de especies animales o vegetales con el fin de recabar información, o incluso de acceder a la base de datos para identificarlas.

“Estamos creando un observatorio virtual para la biodiversidad mundial, donde las observaciones ambientales, los datos de especies, resultados experimentales y el modelado sofisticado será hecho en todos los niveles de la biodiversidad, de los genes a los ecosistemas”, expresó James Edwards.

Biólogos e informáticos trabajan en conjunto para lograr describir, analizar y modelar la biodiversidad a escala de un “observatorio virtual”. A esto se le llama “informática para biodiversidad”, y es una rama de la “informática biológica” que permite de forma eficaz seguir los cambios” tanto de abundancia de animales, insectos y plantas, así como los patrones de temperaturas y precipitaciones.

La mayoría de datos del Global Biodiversity Facility son observaciones llevadas a cabo por ciudadanos.

Joaquín Giménez, piensa al OM, como una forma de acercar los extremos; ahora el trabajo científico se elaborará no sólo por los expertos, sino por el público, a fin de cuentas destinatario final de la información.

Sobre otros países de América Latina:

“Hay varios actores en América Latina que entre todos han podido contribuir y lo que nosotros hacemos en la UNAM viene en parte de la CONABIO, de INBio (Costa Rica) y CRIA (Brasil), lo que muestra la importancia de las transferencias” en cuanto a lo que trata sobre el conocimiento de la biodiversidad.

Permitiendo avances en el manejo de la biodiversidad y el comercio bilateral con la detección y cuarentenas de plagas y especies invasoras, siendo también de ayuda para la agricultura -identificación de enfermedades y plantas resistentes- y la pesca, con la evaluación de inventarios e identificación de las especies capturadas. (Con información de Notimex/MVC)

Llamada por uno de los organizadores como la “democratización de la información sobre la biodiversidad”, el OM será incluso útil a la salud humana, en la medicina, ya que permite la autentificación de plantas de uso medicinal, de algas tóxicas, sobre el origen de virus, enfermedades virales y emergentes.