Simbiosis entre construcción y naturaleza: nueva sede de la Academia de las Ciencias de California

Ejemplo paradigmático de una construcción sostenible, la nueva sede de la Academia de las Ciencias de California plasma desde sus cimientos el advenimiento de otra era: después de 8 años de trabajo, el arquitecto  Renzo Piano expandió los horizontes de lo posible al conjugar con sabiduría las técnicas de construcción y el entorno.

Piano, creador del George Pompidou en París, de la sede del New York Times en Nueva York y del Centro Jean-Marie Tjibaou de Nueva Caledonia, buscó desarticular las fronteras: “Los museos de ciencia han sido siempre opacos y claustrofóbicos, como si fueran reinos de las tinieblas. Pero este edificio, en uno de los parques más bellos del mundo, tiene que conectar con la naturaleza”.

El resultado: la obra, que obtuvo la certificación LEED  por la puesta en escena de principios de construcción ecológicos, se mimetiza simbióticamente con la naturaleza: el verde de las colinas penetra a través del tejado (hectárea cubierta de fresas, claveles y amapolas) para iluminar el encuentro entre ciencia y naturaleza.

Es precisamente el tejado uno de los aspectos que otorga singularidad y belleza a la obra: las siete cúpulas verdes absorben el agua de la lluvia, lo que posibilita climatizar la Academia. Al mismo tiempo, cuantiosos tragaluces, cuya abertura se regula por intermedio de sensores de acuerdo a la temperatura, colaboran en la tarea de erradicar el aire acondicionado (obsesión manifiesta del arquitecto).

Pero aún hay más, puesto que el 90% de los materiales de la antigua sede de la Academia, deteriorada después del terremoto de 1989, fueron utilizados en la nueva construcción; respecto a un edificio de igual tamaño, el consumo eléctrico es significativamente menor (aproximadamente un 30%); unas 60.000 células fotovoltaicas aportan el 10% del consumo energético.

Fusión entrañable, la nueva Academia no solo alberga a investigadores, colecciones y exposiciones, sino que también es un mensaje que busca inspiran en los huéspedes un respecto irrestricto por las maravillas de la naturaleza.