El huracán Andrés pasa por México con vientos sostenidos de 120 km/h y rachas de 140 km/h.

El huracán Andrés podría tener ya su primer victima mortal, tras reportarse desaparecido un hombre que se encontraba pescando este martes en el estado sur, mexicano de Guerrero. El individuo ha sido reportado como desaparecido en el mar, y al momento se estaba registrando fuerte oleaje en la zona a consecuencia del huracán que según las autoridades locales ya es reportado como de nivel 1.

Un vocero del Servicio Meteorológico de México (SMN), dijo a la agencia noticiosa AFP, que el huracán Andrés, aproximadamente a las 18h40 (23h40 GMT) pasará cerca de la localidad de Melaque, estado de Jalisco (oeste), y se desplazará luego, paralelo a la costa del Pacífico mexicano con vientos sostenidos de 120 km/h y rachas de 140 km/h.

Esta información, será propagada por las autoridades de Jalisco como parte de su plan de contingencia para siete municipios. El estado de alerta entonces, será difundido a través de altavoces y visitas domiciliarias.
Protección civil ha dicho: “La información va destinada a que la población asentada en zona de riesgo se encuentre lista para replegarse a los refugios temporales y se mantenga al pendiente de las indicaciones oficiales a través de los medios de comunicación”.

Si bien no se tiene en vista que Andrés toque tierra, toda la costa del Pacífico mexicano esta en alerta y para la navegación se ha extendido precauciones a tomar.

Diez razones para considerar al cambio climático

1. Clima: huracanes, incendios, sequías, tormentas, olas de calor… la década pasada fue la más cálida de los últimos 1.300 años; y la temperatura irá ascendiendo, hasta en seis grados a finales de siglo XXI. Según informes de la ONU, el aumento del nivel del mar, sobre todo cuando se derritan los polos, provocará fuertes trombas de agua, afectando a dos millones y medio de personas al año para el 2080.

2. Consumo: ante riesgos constantes (sequías, olas de calor, etc.) de difícil preedición, pueden producirse picos de consumo de agua y energía que provoquen el colapso del suministro.

3. Economía: los costes socioeconómicos ocasionados por las inclemencias meteorológicas y las variaciones del clima se han cuadruplicado en los últimos 40 años, según un estudio del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). A los efectos derivados de la pérdida de vidas humanas se sumarán los efectos sobre la economía, en especial en los países pobres.

4. Alimentos: Por ejemplo, la temperatura a la que están sometidos los peces durante su desarrollo temprano es lo que determina el sexo: un aumento de la temperatura haría inviable la reproducción de las especies.

5. Especies: informes del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU (IPCC) ofrecen cifras desalentadoras: entre el 20% y el 30% de las especies animales y vegetales del planeta se extinguirá si el calentamiento prosigue al ritmo actual.

6. Agua: como consecuencia del deshielo de los glaciares de montaña, que son una de las principales reservas de agua dulce, más de mil millones de personas padecerán restricciones en todo el mundo.

7. Demografía: ante la dificultad de adaptarse a las nuevas situaciones y la desaparición definitiva de territorios y recursos naturales, se producirán desplazamientos masivos de población desde los países más subdesarrollados hacia las zonas más prosperas del planeta: la presión demográfica será brutal y agravará la brecha entre ricos y pobres (los futuros refugiados serán por razones climáticas).

8. Transporte: el transporte constituye uno de los mayores focos de emisión de CO2; una de las soluciones es reducir el transporte privado mediante la implementación del coche compartido por muchos ciudadanos.

9. Turismo: al aumentar las temperaturas, muchas regiones se volverán inhóspitas para recibir a los visitantes.

10. Infecciones: trastornos respiratorios y digestivos, alergias, enfermedades tropicales: es muy probable que proliferen enfermedades, debido a que la salud humana es extremadamente sensible al clima.

Nuevo supermercado conjuga el ahorro de energías con la reducción de emisiones

El grupo Tengelmann abrió en Alemania el primer supermercado verde; el “Klimamarkt” busca dejar obsoleto el concepto de “Supermarkt” (denominación que connota una forma de consumo depredadora), fue construido en un lapso récord de ocho meses. Es considerado punta de lanza para todo el sector por su moderno concepto que permite un ahorro de hasta 50% de energía, al mismo tiempo que reduce las emisiones de gases de efecto invernadero.

Karl Erivan W. Haub, director general del grupo, dijo al presentar el innovador proyecto, que la meta del grupo es cumplir con los propósitos del Protocolo de Kyoto: reducir en un 20% las emisiones de CO2 hasta el 2020.

Dentro de las innovaciones más significativas podemos destacar que el centro comercial funciona reciclando sus propios desperdicios. Por ejemplo, el suministro de energía para calefacción proviene hasta en un 75% del calor que pierden las instalaciones frigoríficas. El restante 25% lo suministra un equipo de aclimatación por geotermia basado en una bomba de calor que en invierno provee de energía proveniente del subsuelo y en el verano absorbe el calor ambiental para depositarlo en el subsuelo. Adicionalmente las puertas de vidrio de los refrigeradores y las paredes de cristal proveen de luz los pasillos con lo que se ahorra energía adicional.

No es de extrañar que este nuevo concepto de mercado se haya desarrollado en Alemania: la discusión en torno al medio ambiente y a los altos precios de la energía se encuentra omnipresente en la opinión pública. Inmerso en este contexto, para el grupo Tengelman la protección al medio ambiente es una de las prioridades desde hace cuarenta años: primero se estableció una especie de “código medioambiental”, así como medidas vinculantes en la administración del grupo; posteriormente se enlistó los productos nocivos para eliminarlos de los estantes, al tiempo que se hicieron esfuerzos para reducir la basura, sobre todo los empaques; “ahora la empresa se ocupa directamente de la protección al clima”, afirma Haub.

El grupo ha adoptado una serie de medidas agrupadas bajo la “iniciativa climática Tengelmann”, que van desde el uso de electricidad “verde”, proveniente de fuentes alternativas de energía, hasta la participación en el primer proyecto en Alemania que mide las emisiones de gas efecto invernadero que permite configurar un “balace de emisiones”. La última y más completa apuesta es el Klimamart: “Con esta combinación de medidas podremos reducir el consumo de energía a la mitad”, aseguró Haub. De esta forma, se conjugan en forma armónica el desarrollo económico con el respeto del medio ambiente.

Delfines y ballenas amenazados por bullicio marítimo

La creciente contaminación sónica en los océanos del mundo amenaza la supervivencia de ballenas y delfines, según lo advirtieron en Roma los grupos de protección de la vida que participan en la Conferencia del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) sobre especies migratorias.

Los especialistas aseguran que los sonidos que utilizan estos mamíferos para comunicarse son opacados por el ruido que provocan los barcos (cuyo tráfico se hace cada día más intenso), el aumento de las exploraciones sísmicas vinculadas al gas y al petróleo, los sistemas militares de sonar y los crecientes niveles de dióxido de carbono en las aguas.

Para los expertos la cacofonía sonora que llena los mares actualmente amenaza a los mamíferos marinos que utilizan el sonido para comunicarse, buscar alimentos y aparearse. La interferencia sonora desorienta tanto a ballenas como delfines, al extremo que se dificulta su supervivencia.

Vayamos a los resultados expuestos en la Conferencia: el número cada vez más elevado de ballenas y delfines que terminan varados en una playa podrían atribuirse al incremento exponencial contaminación sónica; asimismo, en algunos casos los mamíferos presentaron lesiones en algunos tejidos, similares a las de los buzos que salen a la superficie demasiado rápido.

Los expertos creen que esos animales pueden haberse asustado por el ruido de sonares militares o experimentos sísmicos y terminaron por ascender a una velocidad superior a la de sus limitaciones físicas.
Otra investigación apunta a que los crecientes niveles de dióxido de carbono en las aguas incrementan la acidez de los océanos, lo que exacerba los sonidos que se producen en el mar.

Por último, según un informe del Fondo Internacional para el Bienestar Animal, la distancia a la que se pueden comunicar las ballenas azules se ha reducido 90% en los últimos 40 años por el aumento en los niveles de ruido en el mar.

Frente a estas evidencias, la explicación de Mark Simmonds, de la Sociedad para la Conservación de los Delfines y las Ballenas, es contundente: “Es lo que llamamos el efecto coctel (…) Cuando estás en un coctel, en una fiesta, tienes que hablar cada vez más fuerte hasta que llega un punto en que nadie puede oír a nadie”.

Por ello, la Convención para la Conservación de las Especies Migratorias, a la que asisten representantes de 100 países, está considerando emitir una resolución que obligue a los países a disminuir los niveles de contaminación sónica en mares y océanos.

Entre las medidas que se proponen para reducir los niveles de ruido de los océanos y mares se destacan las siguientes: instalar motores más silenciosos, cambiar la ruta de algunos barcos, reducir las velocidades y prohibir experimentos y el uso de sonares en los hábitats de los animales en peligro.

Alternativas desde el campo para detener el calentamiento global

El problema del calentamiento global debido a los gases de efecto invernadero es uno de los desafíos más importantes que enfrenta la humanidad en este siglo XXI; al ser indispensable la reducción de las emisiones de estos gases, es pertinente que toda la cadena productiva se involucre en la tarea: el mundo agrícola puede aportar mucho para construir un mundo mejor.

“La agricultura y la deforestación contribuyen de forma importante al cambio climático, pero al mismo tiempo los campesinos y los usuarios de los bosques pueden convertirse en figuras clave a la hora de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero”, señaló Alexander Müller, Director General Adjunto de la FAO.

Las emisiones de gases de efecto invernadero de la silvicultura y la agricultura contribuyen actualmente en cerca de un 30 por ciento del total anual de gases desprendidos a la atmósfera (deforestación y degradación de los bosques 17,4 por ciento, agricultura 13,5 por ciento). La agricultura es responsable del 50 por ciento de las emisiones de metano (ganadería y cultivo del arroz) y más del 75 por ciento del óxido nitroso (en su mayor parte a causa de la aplicación de fertilizantes) emitidos anualmente por la actividad humana.

Pero al mismo tiempo, por el paulatino aumento de las temperaturas, las comunidades rurales, en particular las que viven en áreas que ya son frágiles a nivel medioambiental, se enfrentan a un riesgo inmediato y creciente de malas cosechas, pérdida de ganado y disponibilidad reducida de productos marinos, acuícolas y forestales. De no revertir el vertiginoso calentamiento planetario, las plantas, el ganado y los peces se enfrentarán a nuevas plagas y enfermedades, que incrementarán la inseguridad alimentaria de millones de personas.

Sin embargo, Müller viabiliza formas de modificar la perspectiva actual: “la comunidad internacional solo podrá ganar la batalla global contra el cambio climático si conseguimos movilizar el potencial de estos usuarios de la tierra para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y para retener carbono en el suelo y las plantas”; al mismo tiempo, las estrategias aplicadas por los trabajadores de la tierra deberían dar prioridad a medidas que beneficien también a la seguridad alimentaria y energética, la reducción de la pobreza y el uso sostenible de los recursos naturales.

Algunas de las medidas que deberían ser promovidas para reducir la emisión de gases de efecto invernadero desde la agricultura y la silvicultura, que posibiliten mejorar la adaptación al cambio climático, son las siguientes: utilizar variedades agrícolas más eficaces, mejorar el control de los incendios forestales, realizar una adecuada gestión de los recursos naturales, generar biogás a partir del estiércol animal, recuperar la tierra a través del pastoreo controlado y efectuar una gestión orgánica de la tierra, la agricultura y la forestación.

Tratado para desterrar bombas de racimo

Los representantes de cerca de cien gobiernos se han reunido el 3 y 4 de diciembre en Oslo, para firmar una histórica convención de desarme que tiene el objetivo de cerrar el capítulo relativo a las municiones en racimo. Esta terrible arma ha matado a civiles inocentes y perjudicado a las comunidades durante décadas después del fin de las hostilidades. Además de las delegaciones oficiales de los países participantes, asistieron a esta conferencia representantes de las Naciones Unidas, de la sociedad civil, de las organizaciones internacionales, como también sobrevivientes de las bombas de racimo y expertos en retirada de restos explosivos.

La Convención sobre Municiones en Racimo, que se adoptó durante la conferencia diplomática celebrada en Dublín en mayo pasado, establece una prohibición sin precedentes del uso, producción, transferencia y almacenamiento de las bombas en racimo. La Conferencia de Firma de Oslo representa el tratado humanitario y de desarme más significativo de la década.

Las municiones en racimo se usaron por primera vez en la Segunda Guerra Mundial y, desde entonces, se han usado en por lo menos 32 países y territorios (entre otros: Vietnam, Laos, Camboya, Kosovo, Afganistán, Irak y Líbano). Cuando se arrojan, estas armas esparcen grandes cantidades de pequeñas bombas sobre un área del tamaño de varias canchas de fútbol. Aunque están pensadas para que exploten en el momento del impacto, muchas veces no lo hacen, lo que convierte inmediatamente al área contaminada en un campo minado.

El alto promedio de fallos a la hora de explotar hace que sean especialmente peligrosas para los civiles, que siguen siendo mutilados y matados durante años y décadas después de haber terminado las hostilidades. Un asombroso 98 por ciento de las víctimas de las bombas en racimo – que han causado más de 10.000 muertos – son civiles, 40 por ciento de los cuales son niños.

Además de ocasionar muertes, las municiones en racimo contaminan el terreno arable, matan el ganado y destruyen las viviendas, convirtiéndose en barreras permanentes para la recuperación económica y el desarrollo.

El mandato del PNUD, en tanto que organismo del desarrollo, establece apoyar a los países que se están recuperando de una guerra, incluyendo ayudar a limpiar la tierra para que pueda ser usada con fines agrícolas, de pastoreo u otros. En los últimos diez años, se han limpiado el equivalente a más de diez mil canchas de fútbol de pequeñas bombas en racimo. Sin embargo, aún existen miles de millones de sub-municiones en racimo almacenadas en más de 75 países que representan un grave riesgo para generaciones futuras. Lamentablemente, Estados Unidos, China, Rusia, Israel, India y Pakistán no suscribieron el tratado.

Aurora Borealis, un buque para las profundidades del Ártico

Por ahora es sólo un barco de papel que navega en simulaciones de computadora, pero en el 2014 el Aurora Borealis será la herramienta europea más importante en las investigaciones del Ártico.

El proyecto del Instituto Alfred Wegener de Investigación Polar y Marítima, cuyo costo asciende a 650 millones de euros, será financiado en una tercera parte por Alemania, y el resto podría ser asumido por otros países europeos que ya han mostrado su interés de participar, entre ellos Rusia, Francia y Finlandia.

La importancia de este proyecto radica en la posibilidad de estudiar los depósitos sedimentarios enterrados a gran profundidad en el suelo del Océano Ártico, que son la clave para reconstruir la historia climática de la región y sus efectos sobre el medio ambiente del planeta a lo largo de varios millones de años.

Gracias a la extracción de muestras de hielo profundo realizadas en las bases antárticas de Vostok y Domo C, actualmente disponemos de conocimientos precisos sobre la evolución conjunta del clima terrestre y el efecto invernadero: los trabajos científicos ha realizar en el Ártico expandirán los límites del conocimiento climático.

El Aurora Borealis es “el resultado de un desarrollo completamente nuevo que combina tres tipos de buques diferentes: un rompehielos nuclear de origen ruso, un barco de perforación en mar profundo, y una nave multifuncional de investigaciones. Todos ellos están resumidos en uno sólo, y eso hace del Aurora Borealis algo único”, declaró Lester Lembke-Jene, coordinador del proyecto.

El barco, que tendrá 200 metros de largo por 50 de ancho, será el primero de su tipo que estará en condiciones de hacer perforaciones de gran profundidad en el centro del manto de hielo del Ártico; sin lugar a dudas, su capacidad de perforación en el suelo marino de hasta 5.000 metros de profundidad y otros 1000 metros adicionales en el sedimento, constituyen la innovación principal de este proyecto.

Es decir: el buque permitirá realizar estudios científicos indispensables para contrarrestar los efectos del calentamiento global, en el lugar en donde se encuentra el archivo climático terráqueo de millones de años; un documento geográfico que hasta la fecha no ha sido posible estudiar, será inteligible a los ojos de la ciencia.

El trabajo de los científicos a bordo del Aurora Borealis se desarrollará en el puente de mando, protegido de la inclemencia del tiempo del polo, lo cual les permitirá mantener sus puestos de observación in situ durante periodos más largos a los que actualmente se acostumbra durante todas las estaciones del año.

Los planes de construcción del Aurora Borealis se iniciarían a principios del 2009.

Deforestación cero, objetivo del gobierno peruano

El gobierno peruano dijo que la deforestación en su país podría reducirse a cero en sólo diez años con la ayuda de fondos de gobiernos occidentales. Perú alberga la cuarta superficie de bosque tropical del mundo después de Brasil, República Democrática del Congo e Indonesia.

Según el gobierno, más del 80% de los principales bosques de Perú podrían ser protegidos y salvados (el bosque amazónico cubre unas 70 millones de hectáreas, lo que representa aproximadamente un 60% de territorio peruano) a través de la colaboración de la comunidad internacional.

Es indudable que la vasta y valiosa superficie forestal peruana, que acoge una gran diversidad de especies amazónicas, debe ser salvada del accionar destructivo del ser humano; las estimaciones realizadas indican que Perú necesita durante la próxima década unos 25 millones de dólares al año para conservar y salvar al menos 54 millones de hectáreas de jungla.

Perú ya destina  5 millones de dólares anuales a la conservación del bosque amazónico; ahora se propone apelar a la comunidad internacional para recaudar los 20 millones que son imprescindibles para terminar con la deforestación; Alemania y Holanda ya se interesaron en participar del proyecto.

Las cifras ofrecidas por el gobierno sugieren que en 2005 Perú perdió 150.000 hectáreas de bosque; sin embargo, organizaciones dicen que el total de hectáreas podría elevarse a 250.000.

La deforestación tropical es la causa del 18% de emisiones de gases de efecto invernadero. Perú aporta menos del 1% de las emisiones mundiales, pero de acuerdo con el Fondo de Protección para la Naturaleza (WWF), la mitad de las emisiones de gas invernadero en Perú se debe a la deforestación.

La propuesta será presentada en la  decimocuarta conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático que tiene lugar en Poznan; concomitantemente, otros países de la región han lanzado iniciativas similares.

Entre las proposiciones se destacan: Brasil constituyó un fondo especial (en el cual la participación de la comunidad internacional es indispensable) para el Amazonas cuyo fin es reducir la deforestación en un 70% a lo largo de los próximos diez años; México postuló la intención de crear un “Fondo Verde” internacional que contribuya con los programas medio ambientales de los países pobres; por último, Ecuador quiere evitar la exploración de potenciales reservas petroleras en un parque natural y por ello busca financiación alternativa para evitar la deforestación.

No obstante, la materialización del proyecto presenta algunos inconvenientes: la expansión agrícola (rol significativo de los cultivos destinados a producir agrocombustibles), los continuos movimientos migratorios, los efectos de la construcción de nuevas carreteras y la corrupción gubernamental.

Pese a las dificultades que se aproximan en el horizonte, urge realizar este proyecto que conjuga las necesidades globales y locales: mitigar los efectos del calentamiento global contrarrestará la vulnerabilidad peruana frente al cambio climático; por ejemplo: el rápido derretimiento de los glaciares de las cimas andinas será, según algunos científicos, una seria amenaza para el abastecimiento de agua a las ciudades costeras durante la estación seca.