Cumbre indígena reclama voz y voto en decisiones sobre recursos naturales

Los pueblos indígenas de América Latina reclamaron lugar en los foros de defensa del medio ambiente. La declaración surgió al finalizar una cumbre indígena sobre el cambio climático, celebrada en Lima, y será presentada en abril, en el marco de la Cumbre Mundial de Pueblos Indígenas en Anchorage, en Alaska.

El documento surgido de la instancia denuncia que la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático y el Protocolo de Kyoto no otorgan voz ni voto a los pueblos nativos del continente, en las discusiones y tomas de posturas en temas relativos al cambio climático, la tierra, y el medioambiente en general.

La actividad contó con la participación de 200 delegados de comunidades nativas, que destacaron que la exclusión a las que son sometidas “configura una clara violación de nuestros derechos como actores principales en el uso, manejo y conservación de los recursos naturales”.

Tarcila Rivera, representante del Centro de Culturas Indígenas de Perú (Chirapaq) informó que del intercambio surgió la resolución de crear el Foro Regional Latinoamericano sobre cambio climático.

“Uno de los objetivos es exigir a los Estados la constitución de una mesa de diálogo con la participación plena y efectiva de las organizaciones indígenas”, agregó la dirigente, refiriendo a la creación de espacios de participación abierta para los indígenas en el marco de los eventos internacionales de cambio climático.

La cumbre también abordó otros temas, entre ellos el de la extracción de recursos minerales con fines económicos. Al respecto los delegados participantes acordaron dar respaldo a las distintas movilizaciones de los pueblos indígenas del continente“en contra de las industrias extractivas a nivel nacional e internacional”.

Sobre el aspecto de la tierra en particular, con la cual las comunidades nativas tienen especial arraigo, Norma Mayo, secretaria general de la Coordinadora de Enlace Continental de Mujeres Indígenas (ECMI), explicó que la cumbre estuvo de acuerdo en que “los efectos del cambio climático impactan a la Madre Tierra, directamente a los territorios indígenas”.

“Todo eso ha trastocado nuestros modos de vida, salud, cultura, economía, agua y sobrevivencia como pueblo, afectándonos gravemente; eso lo han provocado los países industrializados; no somos responsables del cambio climático, pero somos los más perjudicados”, agregó.

Además de las exigencias en materia de opinión y participación para los pueblos indígenas en los eventos de discusión, la cumbre solicitó a la Asamblea General de las Naciones Unidas que el 22 de abril se declarado como Día internacional de la Madre Tierra.