Un siglo dedicado a proteger el medio ambiente

En los albores del siglo XX irrumpió la primera organización suiza de defensa de la naturaleza; después de cien años dedicados al combate por conservar el medio ambiente, Pro Natura se erige en faro de una época de calidas tinieblas y precipitadas extinciones.

En busca de instaurar un Parque Nacional en Suiza nace en 1909 “Ein-Franken-Verein” (Asociación-un franco); la dinámica: mediante la colaboración de sus integrantes financia el alquiler de territorios del Valle de Cluozza para mitigar la degradación de la naturaleza provocada por el proceso de industrialización; la tenacidad de la organización viabilizó que el Parlamento Federal aprobara en 1914 la creación del primer Parque Nacional.

Años más tarde la organización muta su denominación: “Ein-Franken-Verein” se transforma en la Liga Suiza para la Protección de la Naturaleza (LSPN), para adoptar finalmente en 1997 el nombre actual; sin embargo, los fundamentos y estrategias son inmutables, lo que se plasma en variados logros: protección constitucional de humedales y aguas, contribuciones a la agricultura y desarrollo de los inventarios de biotopos.

Pro Natura designó al oso pardo como el animal del año: desde su extinción del territorio suizo en los primeros años del siglo pasado, la asociación busca su reimplantación. El oso, emblema de belleza y salvajismo, es la figura que resalta la oficina estatal de correos en un sello emitido este año para conmemorar el siglo de vida de la asociación.

No obstante, un elevado porcentaje de la población suiza desaprueba las políticas de Pro Natura que pretenden la reintroducción de osos, linces y lobos en los Alpes suizos.  Más aún: las autoridades cantonales abatieron a los osos que reaparecieron en 2005 debido a comportamientos “sospechosos”.

Otra de las estrategias que distinguen a la organización es la adquisición o arrendamiento de territorios para pretejerlos; en la actualidad administra más de 600 áreas, cuya superficie es superior a los 1.000 kilómetros cuadrados (Por cierto, esta superficie constituye más de la mitad del territorio protegido en Suiza).

La vitalidad de la asociación se desarrolla exponencialmente con el transcurrir del tiempo: más de 100.000 miembros, 30.000 donadores y centenares de voluntarios en todas las regiones manifiestan su fuerza. Y sus integrantes aún van por más: anhelan que en la conmemoración del centenario las autoridades instauren el segundo Parque Nacional de Suiza en la zona de Locarno.