Deforestación cero, objetivo del gobierno peruano

El gobierno peruano dijo que la deforestación en su país podría reducirse a cero en sólo diez años con la ayuda de fondos de gobiernos occidentales. Perú alberga la cuarta superficie de bosque tropical del mundo después de Brasil, República Democrática del Congo e Indonesia.

Según el gobierno, más del 80% de los principales bosques de Perú podrían ser protegidos y salvados (el bosque amazónico cubre unas 70 millones de hectáreas, lo que representa aproximadamente un 60% de territorio peruano) a través de la colaboración de la comunidad internacional.

Es indudable que la vasta y valiosa superficie forestal peruana, que acoge una gran diversidad de especies amazónicas, debe ser salvada del accionar destructivo del ser humano; las estimaciones realizadas indican que Perú necesita durante la próxima década unos 25 millones de dólares al año para conservar y salvar al menos 54 millones de hectáreas de jungla.

Perú ya destina  5 millones de dólares anuales a la conservación del bosque amazónico; ahora se propone apelar a la comunidad internacional para recaudar los 20 millones que son imprescindibles para terminar con la deforestación; Alemania y Holanda ya se interesaron en participar del proyecto.

Las cifras ofrecidas por el gobierno sugieren que en 2005 Perú perdió 150.000 hectáreas de bosque; sin embargo, organizaciones dicen que el total de hectáreas podría elevarse a 250.000.

La deforestación tropical es la causa del 18% de emisiones de gases de efecto invernadero. Perú aporta menos del 1% de las emisiones mundiales, pero de acuerdo con el Fondo de Protección para la Naturaleza (WWF), la mitad de las emisiones de gas invernadero en Perú se debe a la deforestación.

La propuesta será presentada en la  decimocuarta conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático que tiene lugar en Poznan; concomitantemente, otros países de la región han lanzado iniciativas similares.

Entre las proposiciones se destacan: Brasil constituyó un fondo especial (en el cual la participación de la comunidad internacional es indispensable) para el Amazonas cuyo fin es reducir la deforestación en un 70% a lo largo de los próximos diez años; México postuló la intención de crear un “Fondo Verde” internacional que contribuya con los programas medio ambientales de los países pobres; por último, Ecuador quiere evitar la exploración de potenciales reservas petroleras en un parque natural y por ello busca financiación alternativa para evitar la deforestación.

No obstante, la materialización del proyecto presenta algunos inconvenientes: la expansión agrícola (rol significativo de los cultivos destinados a producir agrocombustibles), los continuos movimientos migratorios, los efectos de la construcción de nuevas carreteras y la corrupción gubernamental.

Pese a las dificultades que se aproximan en el horizonte, urge realizar este proyecto que conjuga las necesidades globales y locales: mitigar los efectos del calentamiento global contrarrestará la vulnerabilidad peruana frente al cambio climático; por ejemplo: el rápido derretimiento de los glaciares de las cimas andinas será, según algunos científicos, una seria amenaza para el abastecimiento de agua a las ciudades costeras durante la estación seca.